Primero de los Pasos que procesionan en el Santo Entierro. Iconográficamente representa y sintetiza los elementos con los que Jesucristo fue maltratado durante su pasión y con los que venció al dolor y a la muerte por todos nosotros.

Consultando documentos históricos, como el de la Concordia, vemos cómo desde 1889 estos elementos eran portados por hermanos legos de los conventos y más adelante por seminaristas y sacerdotes del Seminario Mayor de San Froilán. Los elementos que por aquella época se procesionaban fueron obra de un pintor llamado Alberto González, según acta de la Junta de 25 de febrero de 1890.

Así participaban en los cortejos fúnebres de Viernes Santo de Nuestra Cofradía, hasta que en 1973 y de la mano del seise Andrés Garrido García surgió el primer proyecto de realizar un paso con la temática de Los Atributos de la Pasión. Dicho proyecto vio la luz en el Santo Entierro de 1980 y fue su artífice el escultor leonés D. Manuel López Becker.

 

No obstante, rápidamente se vio la necesidad de realizar un paso más ambicioso y fue su seise durante tantos años, Hno. Antonio Medina López, el que hizo llegar su parecer y esta petición a la Junta de Seises. Como en casi todos los demás pasos de nuestra Cofradía, fue el Hno. Marcelino González Montiel, seise también por aquella época, el que realizó e ideó una serie de bocetos a partir de los cuales se desarrolló y encomendó el proyecto al escultor madrileño D.Javier Santos de la Hera. El nuevo Paso de Los Atributos procesionó por primera vez en 1988 de modo completo, siendo modificado en 1999 quedando como hoy todos lo conocemos.

Artísticamente, en todos los elementos se puede reconocer un neobarroquismo de bella factura, muy similar a nuestro San Juan, obra del mismo autor. Del mismo modo que ocurrió con el San Juan, Los Atributos marcaron un antes y un después en la línea artística y de estilo de las otras tallas que podemos ver en la ciudad de León, generalmente más sobrias y toscas. La persepectiva que dan los años nos hace estar seguros de que la decisión de realizar el actual Paso fue un acierto ya que engrandeció el patrimonio, ya de por sí extenso, de Nuestra Cofradía.

Como curiosidad nos gustaría animar a los hermanos y leoneses en general a que, con tiempo e interés,traten de discernir la gran cantidad y variedad de elementos que componen el paso aunque, como es lógico, la atención siempre se fije en los esbeltos ángeles y en la cruz. Un buen momento puede ser durante la exposición de los Pasos en la Saca del Jueves Santo, ya que la calma y el ambiente nos permitirá fijarnos en el cáliz, las 30 monedas, la corona de espinas, la columna a la que fue atado Jesús mientras era flagelado, el propio flagelo, los dados y así uno por uno todos los elementos intervinientes en la Pasión de Nuestro Señor.