Grupo escultórico realizado en 1972 por Víctor de los Ríos, que representa el traslado de Nuestro Señor, tras su muerte, al Sepulcro.

Realizado en madera de abedul, sin ningún tipo de retoque, con una leve capa de policromía que deja al aire todas las marcas de la gubia sobre la madera, parece ser la respuesta del artista a los reproches que se le habían hecho criticando el acabado de sus figuras e indicando que subsanaba las incorrecciones con la policromía.

Consta de cuatro personajes llenos de realismo y vitalidad, que responden a un esquema piramidal, con San Juan, firme y solemne, sujetando al Señor, culminando el vértice y Nicodemo, extendiendo el Santo Sudario, en la parte final. En medio, José de Arimatea soporta la mayor parte del peso del cuerpo muerto de Cristo. La conexión entre los tres se efectúa a través de Jesús. Cada uno dirige su mirada hacia un punto, sin cruzarse entre si. El conjunto expresa perfectamente los sentimientos del momento.

Tras encargar, la Cofradía, al imaginero cántabro el Camino del Sepulcro; el 18 de febrero de 1970, se presentó la maqueta, ante los hermanos de la Cofradía, los medios de comunicación y autoridades de León, en el Hotel Conde Luna. El 20 de marzo de 1972 se presenta la obra en el  Instituto Leonés de Cultura (Edificio Fierro), donde es bendecida por el Obispo de la Diócesis, Luis María de Larrea y Legarreta. Se estrenó el Paso, en procesión, el 31 de marzo de 1972, siendo pujado por 50 braceros. Una imagen del Camino del Sepulcro compuso el cartel oficial de la Semana Santa de aquel año. Desde 1992, se procesiona sobre un trono de Francisco Javier Santos de la Hera, que, en 1998, incorpora en las cuatro esquinas los símbolos de los Evangelistas (Tetramorfos). Actualmente pujan el Paso, 92 braceros.

Reproducimos aquí unos versos de Rafael Ceballos Roa (Bracero del “Cristo Yacente”) que recoge Javier Caballero Chica en su obra sobre las Cofradías de la Semana Santa de León, publicada en el Diario de León en 2002, que pensamos reflejan perfectamente el sentir de los braceros del Camino del Sepulcro:

  "Cristo, en esta tarde oscura recorremos este camino

cargando tu Cuerpo Divino para, al final, darte sepultura.

Mira tu discípulo amado como sujeta tu Santo Cuerpo

mirando a su Amigo Muerto alejarse de su lado.

Pues con esa misma emoción, nosotros también te sujetamos

y tu muerte procesionamos, metiendo el hombro y el corazón."