Hoy, 2 de noviembre, nos hemos reunido en la Capilla de Santa Nonia para celebrar, junto a la Cofradía del Dulce Nombre de Jesús Nazareno, la tradicional Misa de Difuntos por todos los hermanos y hermanas que ya no están entre nosotros.
En una emotiva celebración acompañados por las Juntas de Gobierno de ambas cofradías, la Pendoneta y el Guión, hemos dedicado nuestras oraciones a mantener viva su memoria y pedir por el descanso de sus almas. El acto ha finalizado con el responso conjunto presidido por los Abades y Secretarios de ambas Cofradías.
Que la Virgen de las Angustias y Nuestra Señora de la Soledad los acojan bajo su manto y reconforten a sus familias.
«Dales, Señor, el descanso eterno, y brille para ellos la luz perpetua.»





