Pasos de la Cofradía

Los Atributos

Francisco Javier Santos de la Hera, 1988

  • Trono: Francisco Javier Santos de la Hera, 1988
  • Pujado por 84 braceros y braceras en la procesión del Santo Entierro.
  • Los ángeles del paso permanecen expuestos al culto en la Capilla de Santa Nonia.

El primer Paso

Es el primero de los Pasos que procesionan el Viernes Santo en la Solemne y Oficial Procesión del Santo Entierro, iconográficamente y como su nombre indica, representa y sintetiza los atributos y elementos con los que Jesucristo fue maltratado durante su Pasión y con los que venció al dolor y a la muerte por todos nosotros.

Consultando documentos históricos, como el de la Concordia, vemos cómo desde 1830 estos elementos eran portados inicialmente por hermanos legos de los conventos y más adelante por seminaristas y sacerdotes del Seminario Mayor de San Froilán, los seminaristas iban acompañados de dos niños que portaban faroles y que procedían del Hospicio de San Cayetano, y en la década de los 70,  serían portados por jóvenes de la parroquia de San Francisco de la Vega, dado que ya no había ni seminaristas, ni niños en el hospicio. Los elementos que por aquella época se procesionaban fueron obra de un pintor llamado Alberto González, según acta de la Junta de 25 de febrero de 1890. Así participaban en los cortejos fúnebres de Viernes Santo de Nuestra Cofradía, hasta que en 1973 y de la mano del seise Andrés Garrido García surgió el primer proyecto de realizar un paso con la temática de Los Atributos de la Pasión. Dicho proyecto vió la luz en el Santo Entierro de 1980 y fue su artífice el escultor leonés D. Manuel López Becker.

No obstante, rápidamente se vio la necesidad de realizar un paso más ambicioso y fue su seise durante tantos años, el entusiasta Hno. Antonio Medina López, el que hizo llegar su parecer y esta petición a la Junta de Seises. Como en casi todos los demás pasos de nuestra Cofradía, fue el Hno. Marcelino González Montiel, seise también por aquella época, el que realizó e ideó una serie de bocetos a partir de los cuales se desarrolló y encomendó el proyecto al escultor madrileño D. Francisco J. Santos de la Hera.

Comentar que el proyecto inicial que el escultor presentó, era una carroza;

Triunfante, tirada por cuatro caballos negros engalanados, adornados con plumas en sus cabezas, en la que iría el conjunto escultórico representando los atributos de Nuestro Señor y en la parte trasera, un órgano tocado por un organista adosado en la misma carroza.

Y escoltado todo ello con hermanos portando antorchas en sus manos. Descartándose la idea totalmente por la Cofradía.

El nuevo Paso

El nuevo Paso de Los Atributos procesionó por primera vez, en 1986 con un solo ángel, no fué hasta el año 1988 cuando lo hizo de modo completo, siendo modificado y ampliado el trono en al año 2000 por Antonio Fernández Dorrego, pasando de los 44 a los 82 braceros que tiene actualmente, quedando como hoy todos lo conocemos, añadiendo los nuevos faroles de orfebrería Orovio de la Torre, también presentados en el año 2000.  Artísticamente, en todos los elementos se puede reconocer un neobarroquismo de bella factura, muy similar a nuestro San Juan, obra del mismo autor. Del mismo modo que ocurrió con el San Juan, Los Atributos marcaron un antes y un después en la línea artística y de estilo en comparación con otras tallas que podemos ver en la ciudad de León, generalmente más sobrias y toscas. La persepectiva que dan los años nos hace estar seguros de que la decisión de realizar el actual Paso fue un acierto ya que engrandeció el patrimonio, ya de por sí extenso de Nuestra Cofradía.

Como curiosidad

Nos gustaría animar a los hermanos y leoneses en general a que, con tiempo e interés, traten de discernir la gran cantidad y variedad de elementos que componen el paso aunque, como es lógico, la atención siempre se fije en los esbeltos ángeles y en la cruz. Un buen momento puede ser durante la exposición de los Pasos en la Saca del Jueves Santo, ya que la calma y el ambiente nos permitirá fijarnos en el cáliz, las 30 monedas, la corona de espinas, la columna a la que fue atado Jesús mientras era flagelado, el propio flagelo, los dados y así uno por uno todos los elementos intervinientes en la Pasión de Nuestro Señor.