Pasos de la Cofradía

Nuestra Señora de la Soledad

Autor desconocido s.XVIII

  • Trono; Talleres de Orfebrería Maestrante, Hermanos Marín Diaz, Sevilla 1994. Así como la peana (1996), varales (1996), candelería y jarras laterales (1998) y candelabros de cola (2000), también obra de los talleres Hnos. Marín.
  • Manto, José Antonio Grande de León, 2020 y Palio; RRMM Clarisas de León, 1984
  • Es pujada por 92 braceros, el Viernes Santo en la Solemne y Oficial Procesión del Santo Entierro y el Martes Santo en la Procesión del Dolor de Nuestra Madre.

Dolor y resignación

La Virgen de la Soledad, es junto a la Virgen de las Angustias, una de las titulares de nuestra Cofradía, es una talla de vestir, anónima, de finales del siglo XVIII o principios del siglo XIX que a través de su dulce rostro trasmite un sentimiento de recogimiento, dolor contenido, resignación, por la pérdida de su hijo amado. Es una talla que despierta muchas devociones a pesar de que, en los años 50, se valoró la posibilidad de sustituirla por otra debido a su mal estado. Tampoco se tiene documentado si la imagen es la primera que posee la cofradía, teniendo en cuenta todos los avatares históricos que ha tenido que pasar nuestra Cofradía como otras tantas en el discurrir de los años, destrucción de imágenes, incendios, desamortizaciones, etc..

Si analizamos la imagen vemos que sus características coinciden completamente  con la iconografía mariana Servita. Teniendo en cuenta que la Congregación Servita se estableció en Santa Nonia en 1792 y permaneció allí hasta mitad  del siglo XIX, no es descabellado establecer la hipótesis de que la imagen de vestir, que poseemos en nuestros días, puede tener su origen en los inicios de la estancia en León de dicha congregación.

En el año 2015 la imagen de Nuestra Señora, fue trasladada a la ciudad de Sevilla,  al taller del Maestro Imaginero D. Salvador Madroñal, para su restauración, como el mismo cuenta, fue una restauración muy compleja ya que llegó bastante deteriorada, fue necesaria una intervención profunda y global. Su regreso fue cargado de polémica por el importante cambio que había sufrido la imagen.

Según cuenta el Hno. Agustín Nogal Villanueva  que también serviría a la cofradía como Abad entre 2006-2008, en su libro “La Cofradía de Nuestra Señora de las Angustias y Soledad y la Procesión del Santo Entierro en la ciudad de León en el siglo XIX”, sabemos que:

En 1812, ya se hallaba una imagen de La Soledad en la Capilla de Santa Nonia y en ese mismo año, se cedió a la Cofradía del Dulce Nombre Jesús. En el inventario de 1877 indica que, en una caja de cartón, se guardan un corazón y siete cuchillos de plata. En sesión de actas de 7 de Enero de 1888, el Abad indica la necesidad de reformar los faroles y retocar la imagen de la Virgen para que ésta no desdijera de la bondad del manto donado por la devota Dª Felipa Diaz. Una fotografía de 1938 nos revela como era portada en su paso bajo una especie de dosel. En 1940 la Junta de Gobierno piensa en un palio para La Soledad  . Una foto de ese mismo año nos permite observar el paso con un palio sencillo de tres varas a cada lado.

 En 1953 el paso de La Soledad contaba con 12 braceros. En Junta de Seises de enero de 1983 se expone la necesidad de un nuevo palio para enriquecer el paso de La Soledad. El Viernes Santo de 1984, en la procesión del Santo Entierro se procesiona la Virgen con el nuevo palio, extraordinario, con base de terciopelo, fue bordado por las RR MM Clarisas de León, con un costo cercano al millón de pesetas. Está compuesto de techo y cuatro bambalinas, bordadas en el interior y en el exterior. En su parte delantera luce el escudo de León y en la trasera un escudo con las letras AM entrelazadas. En el techo está bordada, en seda, una paloma  símbolo del Espíritu Santo, en clara alusión a la fiesta que la Cofradía celebra el día de Pentecostés . La Virgen luce corona imperial y una diadema con doce estrellas, símbolo de la Virtudes esenciales que adornan a María.

Agustín Nogal Villanueva

Este nuevo palio de 1984, vino a retirar uno anterior de terciopelo negro con el que procesionaba con seis varales desde los años 40, recordemos también que existen fotografías de décadas anteriores, en las que Nuestra Señora procesionaba  con un dosel vegetal que cubría el trono.

Los mantos y vestidos

Una labor magnífica, son los mantos anteriores, uno de 1888, muy lujoso para la época y que se identifica por la siguiente inscripción, “Manto de Felipa Díaz a la Cofradía de Angustias y Soledad. Restaurado en 1952”, que tras 66 años, fue sustituido por otro realizado por las Discípulas de Jesús, bajo la tutela y guía del maestro bordador leonés D. Saturnino Escudero, fruto de otra donación particular en 1952, de Doña Carmen Buitrón de Magdalena, tal y como consta en el reverso del manto. A partir de 1993, con la creación de la procesión del Dolor de Nuestra Madre, se entendió que se estaba poniendo en riesgo el único manto que tenía la Virgen, y años mas tarde, concretamente, en Junta General de Hermanos, el Domingo de Ramos del año 2001, el hno. Marcelino, rogó a la Junta de Gobierno que admitiera la donación de un nuevo conjunto de saya y manto para que La Soledad lo vistiera en la antedicha procesión,  donación que fue aceptada en sus términos. Este manto fue realizado por las hermanas de otro emblemático convento leonés, el Monasterio Benedictino de Santa María de Carbajal, conocidas como Las Carbajalas. En la procesión del Santo Entierro del 2020, estrena una saya, y un espectacular manto, hecho a mano por el taller del prestigioso bordador sevillano, D. Jose Antonio Grande de León.

También hay que destacar los vestidos y sayas (RRMM Clarisas de León el bordado del vestido y saya en 1972) que la Virgen tiene para procesionar, como también las joyas fruto de donaciones de los hermanos de la cofradía y  de otros muchos leoneses, papones y no papones.

El trono

El trono, realizado magistralmente en Sevilla, en 1994, en los talleres de los orfebres Hermanos Marín Diaz, según proyecto y dibujos del hno. Marcelino, es de alpaca plateada y consta de doce varales de alpaca plateada, realizados en 1996. Ese mismo año se incorpora la extraordinaria peana, en alpaca plateada, donada por el mismo hermano. En 1998 se incorporan 56 candelabros del mismo material, que sirven de soporte a los cirios chisporreantes, sufragados por devotos y braceros, Ese mismo año se incorporan al paso dos preciosos faroles traseros.

Temporalización

Gracias a la labor realizada por quien fuera su servidor durante muchos años, el entonces Seise de la Cofradía hno. Marcelino González Montiel, se consiguió tener un paso que ha sido referente en nuestra Semana Santa. Entre los motivos que podemos señalar para que otras cofradías hayan tomado como modelo a Nuestra Soledad, destaca todo el conjunto de trono, varales, candelería y, en general, todos los elementos que lo componen, y que fueron diseñados con gran adecuación, belleza y pericia por el Hno. Marcelino. Destacable es también la evolución que nuestros ojos han presenciado en la riqueza y ornamentación del paso, que ha sido sufragada de modo íntegro mediante donaciones de hermanos y devotos, siendo el máximo benefactor nuestro querido hermano antes citado, donando también una corona para La Señora en 1991.

En el año 2012 se donaron dos pequeños angeles para añadir a la peana ya existente, y en el año 2013, se encargó a Orfebrería Andaluza una corona de iglesia, presentada en el primer dia del Triduo de ese año, así se completaba, hasta el momento, el conjunto del altar de Nuestra Señora en Santa Nonia, bendecido en julio del 2001, con el comienzo del “Museo de Verano de Semana Santa”, creado también bajo las directrices del hno. Marcelino, por dos entusiastas hermanos que desinteresadamente cedieron su trabajo en pro de nuestra querida Cofradía.

Tenemos el privilegio de disfrutar de esta imagen en la Procesión del Dolor de Nuestra Madre, que se celebra cada año el Martes Santo, y en la cuál procesiona sin palio, y cada dos años, en la Solemne Procesión del Santo Entierro, dónde sí incorpora ese elemento, mostrando en ambos casos una belleza distinta pero igualmente impresionante. Destacar que Nuestra Señora de la Soledad es portada a hombros por la Corporación Civil y Militar en un tramo de nuestra procesión principal que discurre en la Plaza de San Isidoro.

Entre las peculiaridades que envuelven a esta imagen, es imprescindible comentar uno de los actos más bellos y con más tirón y arraigo dentro de la vida de nuestra Cofradía, y de la Semana Santa de León en general, como es el Solemne Besamanos a la Virgen de la Soledad que se celebra el jueves de pasión en la Capilla de Santa Nonia, a partir de las 12:00 horas con el canto del angelus, y durante todo el dia y hasta la finalización del Triduo en Honor de Nuestras dos Titulares.

En el año 2014 y después de la realización de innumerables trámites un año atrás, el Jefe del Estado Mayor del Ejercito del Aire (JEMA), el General D. Francisco Javier García Arnáiz concedió a Nuestra Señora de la Soledad el fajín de General, el distintivo oficial de más alto escalafón en la jerarquía militar. Puesto en conocimiento del General de División Pablo Gómez Rojo, y delegando en él mismo su entrega. El General Gómez Rojo, muy vinculado con León, ya que en 2005 fue nombrado Hijo Adoptivo de nuestra ciudad, y que estuvo al frente de la Academia Básica del Aire hasta el 2008, en un multitudinario acto, el 9 de Abril de 2014 durante el segundo día de Triduo en Honor a nuestras Titulares, hizo entrega al entonces Abad de nuestra Cofradía el Hno. Emilio Puente, el fajín, portado en una bandeja de plata, no sin haber sido bendecido antes y depositado a los pies de La Virgen.