La Cofradía de Nuestra Señora de las Angustias y Soledad se viste de fiesta para honrar a San Juan Apóstol y Evangelista. En el silencio que sigue al nacimiento del Salvador, la Iglesia nos presenta al discípulo que mejor entendió el misterio del Amor: aquel que reclinó su cabeza sobre el pecho del Maestro y el único que no huyó ante el dolor del Calvario.
Para nosotros, San Juan, el Discípulo Amado, no es solo un testigo de la Resurrección, sino el eterno acompañante de nuestra Madre. En su Soledad, Juan fue su amparo; en sus Angustias, fue su consuelo. Como él, nosotros estamos llamados a ser los «discípulos amados» que hoy cuidan y custodian la fe en nuestras familias y nuestra hermandad.
En este día, felicitamos de manera especial a nuestro Grupo Joven. San Juan es vuestro espejo: joven, valiente y fiel. Que vuestra entrega a la Cofradía sea siempre un reflejo de esa luz que el Evangelista llevó al mundo.
¡Feliz día de San Juan!
Fotografías: Elena Salas




