Hoy, 1 de enero, iniciamos el año bajo el amparo de la más hermosa de las advocaciones: la Solemnidad de María Santísima, Madre de Dios.
Como hermanos y hermanas de la Cofradía de Nuestra Señora de las Angustias y Soledad, nos postramos ante el misterio del Niño Dios y el sí valiente de su Madre. Que en este 2026, María sea el faro que guíe nuestros pasos y el consuelo en nuestras dificultades.
»María, por su parte, guardaba todas estas cosas, meditándolas en su corazón.» (Lucas 2, 19)
Que en el silencio de nuestra oración, sepamos imitar su entrega y su fe.
¡Feliz Año Nuevo!







