«Al entrar en la casa, vieron al niño con María, su madre, y postrándose, lo adoraron; y abriendo sus tesoros, le ofrecieron presentes: oro, incienso y mirra.» (Mateo 2:11)
En este día de luz y de gracia, la Cofradía de Nuestra Señora de las Angustias y Soledad celebra con júbilo la Epifanía del Señor, el misterio sagrado en el que Dios se manifiesta a todas las naciones.
Contemplamos hoy a la Madre, que en su silencio y humildad, presenta al Salvador ante el mundo. Aquella que hoy nos muestra al Niño en el pesebre, será la misma que, en la plenitud de los tiempos, nos enseñará el camino de la Cruz y la esperanza de la Resurrección. Que el ejemplo de los Magos de Oriente, buscadores incansables de la Verdad, nos inspire a depositar a los pies de Nuestra Señora nuestras oraciones y el compromiso de una vida cristiana auténtica.
Pedimos a Nuestra Madre de las Angustias y Soledad que interceda por todos sus hijos, para que la luz de esa Estrella que guio a los sabios nunca se apague en nuestros corazones y mantenga siempre unida a nuestra Cofradía.




