Tras haber recorrido el camino de nuestra Semana Santa, donde el recogimiento y la oración nos han unido en torno a nuestras imágenes titulares, la luz de la Vida irrumpe hoy con una fuerza imparable. Nuestras Angustias se desvanecen y la Soledad de María se transforma en el gozo radiante de la Gloria.
Como proclama el Santo Evangelio de San Mateo:
«No temáis vosotras; porque yo sé que buscáis a Jesús, el que fue crucificado. No está aquí, pues ha resucitado, como dijo» (Mateo 28, 5-6).
Desde la Cofradía de Nuestra Señora de las Angustias y Soledad, hacemos llegar nuestro más fraterno saludo y felicitación a todos nuestros hermanos y hermanas, a los fieles y a todas las personas de buena voluntad del mundo entero. Que la alegría de este Domingo de Gloria sea un anuncio de paz y esperanza para toda la humanidad.
¡Feliz Pascua de Resurrección!

