Hoy, 7 de octubre, desde la Cofradía de Nuestra Señora de las Angustias y Soledad enviamos nuestra más cálida y fraterna felicitación a la Orden de Predicadores (Padres Dominicos) en el día de su gran devoción, la Virgen del Rosario.
Nuestra historia y la de los hijos de Santo Domingo están unidas por un lazo centenario. Al echar la vista atrás, nuestros orígenes nos llevan irremediablemente a las puertas del histórico Convento de Santo Domingo. Fue allí, entre sus muros y bajo el amparo de la comunidad dominica, donde nuestra Cofradía dio sus primeros pasos, estableciendo nuestra primera sede y cuna fundacional.
Durante aquellos años, los frailes dominicos no solo nos acogieron en su casa, sino que fueron nuestros primeros guías espirituales, forjando una unión inquebrantable entre su fe y nuestra hermandad. Es precisamente este profundo vínculo y nuestro agradecimiento eterno lo que nos llevó a estrechar aún más estos lazos con el nombramiento de los Padres Dominicos como Hermanos Honorarios de nuestra Cofradía, un título y honor que compartimos con el mayor de los orgullos.Hoy, siglos después de aquellos primeros pasos conjuntos, no olvidamos esa cuna y nos unimos a vuestra inmensa alegría en la celebración de la Virgen del Rosario, devoción entregada por la propia Virgen a Santo Domingo de Guzmán.
Que Nuestra Señora del Rosario, junto a nuestras veneradsa Virgen de las de las Angustias y Nuestra Señora de la Soledad Soledad, sigan guiando el caminar de la Orden de Predicadores y bendiga siempre esta fraternidad que nació en nuestro querido convento.
¡Feliz día del Rosario, hermanos dominicos!


