Santo sepulcro
Pujado: Por 82 braceros en la Solemne y Oficial Procesión del Santo Entierro
Es el paso titular del Santo Entierro y ocupa el octavo lugar en el cortejo del Viernes Santo por la tarde.
La Temporalización
Temporalización
Documentación de 1812, nos indica que la Urna contaba con cristales y que, en 1852 iba de dorado y con cristales. En 1877 se tiene referencia documentada de un inventario:
En la Iglesia de Santa Nonia
La Urna del Sr. nuevamente hecha con cuatro farolitos,
un colchón, almohadas, sábanas y colcha.
Los brazos de la Urna,
En poder del Sr. Abad.
Un escaparate de cristales que contiene cuatro floreros del Sepulcro
y cuatro angelitos.
Una colcha del Sepulcro de terciopelo morado y bordada.
Una sábana y dos almohadones de batista para el mismo.
La actual urna de estilo renacentista es obra de los talleres leoneses de Casa Gago, realizada en el año 1944, siguiendo el modelo de la ya existente. Durante muchos años fue portada por sacerdotes, tal vez debido a que sólo los consagrados podían llevar el Santísimo en público.
El autor del trono fue Francisco Javier Santos de la Hera, en 1990 y finalizado en el año 2014, según el proyecto inicial, incorporando los dos ángeles, obra también de Santos de la Hera. Fue redorado completamente por los talleres Dorrego en el año 2014.
En el año 1952 era pujado por 20 braceros, en el año 1956 se amplía a 24, en los años 1990 era portado por 74 braceros y en los años 90, se añadió una sexta vara de puja, llegando a los 82 braceros titulares que tiene en la actualidad. Va escoltado por la Guardia Civil con traje de Gran Gala, propiedad de la Cofradía.
Son muchas las emociones que recorren el cuerpo de los leoneses cuando el Santo Sepulcro pasa mecido por sus braceros por las calles leonesas. Una visión de ellas es la que aporta el que fuera ExAbad, Seise y bracero de este Paso, Ángel Mario Lescún:
entre otros dolor, amor, respeto y recuerdos de los seres queridos que ya no están.
Pero sobre todo, un gran orgullo por formar parte de ese grupo de braceros que pujan la Urna, como popularmente se la conoce, con la devoción y la templanza que del Santo Sepulcro emana.
Hay en el aire con que Abril aroma
de la vieja ciudad noble ambiente
como una bruma mística y doliente
de angustia general, que al pueblo toma.
La procesión se acerca cuando asoma
de Santa Cruz por la áspera pendiente
subien do triste y trabajosamente,
cual escalera la terrible loma
del Calvario
De pena de señales
la multitud parada en los portales
de la Plaza. Y un ansia me acomete
de morir ante el fúnebre cortejo,
al mirarte pasar desde este viejo
romántico rincón de Matasiete.
