Como manda la tradición y fiel al mandato de nuestro Libro de Encargo, la mirada de nuestra Cofradía se vuelve hoy hacia el Convento de Santa Cruz.
En esta jornada, previa a la toma de posesión, hemos cumplido con el entrañable rito de llevar a las Hermanas Clarisas tres docenas de pasteles. Un gesto que trasciende la costumbre: es nuestra forma de pedir su oración y amparo ante el inminente inicio de mandato de nuestro nuevo Abad, D. Roberto Canuria Salazar.
Que este dulce presente sea el símbolo de nuestra gratitud y el humilde preludio de una gestión guiada por la fe, la humildad y la devoción a nuestra Madre.
Que la Virgen de las Angustias y Nuestra Señora de la Soledad iluminen los pasos de nuestro nuevo Abad en este camino que ahora comienza.


